
Beneficios de la movilidad y ejercicio en personas con fibromialgia
La fibromialgia es una condición crónica caracterizada por dolor musculoesquelético generalizado, fatiga, rigidez, alteraciones del sueño y dificultades cognitivas. Durante mucho tiempo, a las personas con fibromialgia se les recomendó el reposo; sin embargo, la evidencia científica actual demuestra que la movilidad y el ejercicio físico adaptado son herramientas clave para el manejo de la enfermedad.
Lejos de empeorar los síntomas, el ejercicio bien dosificado puede reducir el dolor, mejorar la funcionalidad y aumentar la calidad de vida.
¿Por qué el ejercicio ayuda en la fibromialgia?
El ejercicio actúa sobre varios mecanismos implicados en la fibromialgia:
- Reducción del dolor: La actividad física estimula la liberación de endorfinas y mejora los sistemas inhibitorios del dolor, ayudando a disminuir la hipersensibilidad característica de la enfermedad.
- Mejora de la rigidez y la movilidad: El movimiento regular mantiene las articulaciones y músculos activos, reduciendo la rigidez matutina y la sensación de “cuerpo pesado”.
- Disminución de la fatiga: Aunque pueda parecer contradictorio, el ejercicio progresivo mejora la eficiencia muscular y la resistencia, reduciendo la fatiga a largo plazo.
- Beneficios sobre el sueño: La actividad física regular favorece un sueño más profundo y reparador, lo que a su vez contribuye a una menor percepción del dolor.
- Impacto positivo en la salud mental: El ejercicio reduce síntomas de ansiedad y depresión, frecuentes en personas con fibromialgia, y mejora la percepción de control sobre la enfermedad.
Principios clave antes de empezar a ejercitarse
En fibromialgia, cómo se hace ejercicio es tan importante como qué ejercicio se realiza. Algunos principios fundamentales son:
- Comenzar con intensidades bajas
- Progresar de forma lenta y gradual
- Priorizar la regularidad sobre la intensidad
- Escuchar al cuerpo y evitar el sobreesfuerzo
- Adaptar el ejercicio a los días de mayor o menor dolor
El movimiento como parte del tratamiento integral
El ejercicio no debe verse como una obligación ni como una solución única, sino como parte de un abordaje integral que incluya educación, manejo del sueño, apoyo psicológico y, cuando es necesario, tratamiento médico. La clave está en personalizar la actividad y respetar los límites individuales. Si buscas más información ponte en contacto con nosotros, en FUMEFI podemos orientarte.
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Referencias
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- Häuser, W., Klose, P., Langhorst, J., et al. (2010). Efficacy of different types of aerobic exercise in fibromyalgia syndrome: A systematic review and meta-analysis. Arthritis Research & Therapy, 12(3), R79.
- Bidonde, J., Busch, A. J., Schachter, C. L., et al. (2014). Aerobic exercise training for adults with fibromyalgia. Cochrane Database of Systematic Reviews, Issue 11.
- Wang, C., Schmid, C. H., Rones, R., et al. (2010). A randomized trial of tai chi for fibromyalgia. New England Journal of Medicine, 363(8), 743–754.
- Macfarlane, G. J., Kronisch, C., Dean, L. E., et al. (2017). EULAR revised recommendations for the management of fibromyalgia. Annals of the Rheumatic Diseases, 76(2), 318–328.











































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